Este fin de semana tuve la oportunidad de visitar las playas del Carabassi, entre Elx y Santa Pola, y cuál fue la sorpresa que, en ellas emanaban unas olores fecales, realmente insoportables, y cuál es la sorpresa que a pesar de ello los buenos domingueros, haciendo tripas y corazón, no había otra que disfrutar de las playas, estuviesen como estuviesen al borde del límite de su permisibilidad.
Esta situación lleva a la reflexión que durante estas fechas han estado cerradas las mismas así como otras cercanas en estos entornos, Urbanova, San Gabriel, San Joan, Carlotti en Santa Pola, Guardamar, El Pilar, Jávea, y un largo intermitente etc.
Lo que exige hacer públicas y tranparentes las correspondientes evaluaciones técnicas del grado de contaminación de cada una de ellas, por parte de la conselleria de Sanidad, como así lo vienen solicitando organizaciones de usuarios y asociaciones vecinales. Al igual que conocemos la previsión meteorológica y el tipo de bandera existente.
Ello daría lugar a lucir con seguridad y plenitud, esas banderas azules que tanto anhelamos en nuestras playas y a esperarse por ellas.
Por otra parte el mismo domingo, la consellera de Turismo, afirmaba, que el P.P. anuncia, que retira la tasa turística que existe en casi toda Europa y medio mundo, que en parte se crea para frenar el boom turístico, que ya empieza a ser agobiante y pernicioso, elevando los precios y saturando servicios, en lugares como Benidorm, dando muestras de agotamiento en determinadas fechas. Así como para financiar infraestructuras necesarias como la mejora de las depuradoras y los servicios, culturales, ambientales y de todo tipo.
La eliminación de tasas coincide con el colapso de servicios e infraestructuras que son básicas y fundamentales para la preservación ambiental, cultural y turística de nuestra comunidad.
Ocurre en una etapa donde los beneficios al sector más influyente del turismo, baten records, con ello la Consellería proveniente de la dirección del lobby, del sector, se quejaba continuamente de la ruina, incluso si los precios para el Imserso, no se revisaban.
Ahora resulta que el P.P. la ficha para dirigir los intereses públicos, que no solo los privados del sector, y la verdad es que no parece que tenga lógica alguna ante lo que se vislumbra.
Sobre todo, cuando tantos funcionarios y técnicos de la administración pública del sector, existen, que a buen seguro, optarían por criterios con más sentido público, buscando el equilibrio entre Función púbica e intereses privados.