Fortalecer Sumar desde nuestras asambleas locales
Estimados compañeros y compañeras:
Escribo estas líneas con el ánimo de sumar y con el profundo convencimiento de que el proyecto que lidera Yolanda Díaz nace para ser una herramienta distinta: una política de «escucha» que se construye de abajo hacia arriba. Como miembros de este espacio en la provincia de Alicante, compartimos la ilusión de ver cómo las ideas de justicia social y arraigo territorial se materializan en nuestros barrios y municipios.
Para que este proyecto sea tan robusto como deseamos, considero vital que reflexionemos juntos sobre la importancia de fortalecer nuestras dinámicas democráticas internas, siempre al amparo de nuestros documentos organizativos y el código ético que nos guía. En este sentido, me gustaría poner sobre la mesa tres puntos que creo que ayudarían a que el proceso de constitución de nuestra federación sea un éxito colectivo:
1. El valor de la asamblea territorial como motor de escucha
Nuestros documentos sugieren que el arraigo territorial es la base de Sumar. En ciudades con tanta historia militante como Elche y Alicante, sería enormemente enriquecedor retomar la dinámica de asambleas abiertas. Estas reuniones no solo sirven para organizar el trabajo, sino que son el mejor antídoto contra la desafección. Convocar espacios de debate presencial refuerza la unidad y nos permite sentirnos parte activa de las decisiones que nos afectan.
2. Transparencia y censo: La garantía de la igualdad
La transparencia es un valor ético fundamental en la nueva política. Para que cualquier proceso electoral interno (como los que se debaten para la dirección autonómica) sea percibido como plenamente legítimo y ejemplar, es esencial que todos los miembros tengamos la tranquilidad de que los censos son claros, auditables y accesibles para fines de participación. Un censo transparente no es solo una cuestión administrativa, es la garantía de que cada voz cuenta por igual y de que nuestras primarias son el escaparate de la democracia que queremos para el país.
3. Participación plural y reglamentos inclusivos
El debate sobre las listas y la doble militancia debe abordarse con generosidad. Sumar es una «casa común», y como tal, cuanta más pluralidad y apertura mostremos en nuestros reglamentos, más fuerte será el mensaje que enviamos a la ciudadanía. Las fórmulas que fomentan la participación directa de las bases son las que mejor conectan con el espíritu con el que nació este movimiento.
Conclusión: Cuidar el proyecto es cuidar la democracia interna
Hacer estas propuestas no es una crítica a la gestión, sino un ejercicio de corresponsabilidad. Todos queremos que Sumar sea el proyecto más democrático, transparente y participativo de la Comunitat Valenciana. Solicitar que se cumplan escrupulosamente los principios de información y que se reactiven las asambleas locales es la mejor forma de proteger el partido y asegurar que nadie se sienta excluido.
Sigamos trabajando para que la «escucha» empiece por nuestras propias bases. Solo así seremos la alternativa sólida y abierta que Alicante y Elche necesitan.